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Parque Natural de Valderejo


El Parque Natural de Valderejo es un área protegida declarada en 1992 en el extremo occidental de la provincia de Álava que abarca 3503 Ha de terreno. Un lugar cuya singular belleza se debe al extraordinario estado de conservación de sus bosques y, sobre todo, al caprichoso relieve que el río Purón ha ido tallando sobre la roca caliza durante millones de años.


El nombre del parque viene del antiguo concejo de Valderejo, cuya extensión coincide con la del parque natural, y que comprende 4 pueblos: Lalastra, Lahoz, Villamardones y Ribera, estos dos últimos son pueblos en ruinas y deshabitados, mientras que en Lalastra y Lahoz apenas viven 30 personas.
En definitiva, un lugar perfecto para realizar excursiones y gozar de frondosos bosques, amplias praderas, o vertiginosos barrancos.


Accesos

Básicamente existen dos accesos principales para llegar al parque: San Zadornil y Herrán, ambos en la provincia de Burgos, pero muy cerca de la frontera con Álava, provincia a la que pertenece el área natural en su totalidad.
Como vemos en el mapa, Valderejo es una cuña alavesa que se introduce en territorio burgalés, el área de Burgos que limita con Valderejo forma parte de otro espacio natural protegido creado en 2006: el Parque Natural de los Montes Obarenes - San Zadornil.
A continuación presento el mapa general del parque natural, indicando los distintos aparcamientos posibles, el más frecuentado de ellos está en la misma zona protegida, en la aldea de Lalastra, donde encontraremos también el centro de interpretación.
Como vemos, el parque natural ocupa la totalidad del valle del río Purón, limitado por las sierras perfectamente paralelas de Vallegrull, Ranero y Arrayuelas, y adentrándose ya en Burgos, por el monte Santa Ana, ya en las estribaciones de la sierra de Arcenas.





Guarda el mapa en tu PC para verlo mejor.

Lalastra es el único lugar poblado que queda en Valderejo, de Villamardones y Ribera apenas quedan las ruinas en peligro de derrumbe, y en Lahoz solo hay unos depósitos y almacenes para el ganado.
En el mapa vemos también los caminos que discurren por el parque, además del río Purón, cuya ruta es sin duda la más recomendable.


La siguiente vista corresponde a la cima del monte Santa Ana (1039m) al S del parque natural, un excelente mirador desde el que se puede visualizar prácticamente la totalidad del parque natural.




La ruta del río Purón

El siguiente vídeo muestra el recorrido por la senda del río Purón, partiendo desde Villafría de San Zadornil, siguiendo por las ruinas de Ribera hacia el S por la estrecha garganta del mismo río:


Resulta espectacular el trayecto una vez abandonamos la campa de Ribera para adentrarnos en el intrincado curso del río Purón a través de sus profundas gargantas, meandros y cascadas.
Salvado ya ese tramo, el río se abre paso a través de un cañón mucho más abierto, hogar habitual del buitre leonado, cuya comunidad más numerosa del País Vasco se encuentra precisamente aquí. Este cañón se puede ver a continuación en vista de 360º.



La senda del río Purón concluye en las campas de El Chorro, ya en la provincia de Burgos, en la que destaca su área recreativa rodeada de grandes chopos, como vemos en la siguiente vista:




Historia

La senda del río Purón descrita anteriormente es el vestigio histórico más antiguo del parque, pues forma parte de una antigua calzada romana que unía Briviesca y Frías (Burgos) con Orduña (Vizcaya), una importante vía de comunicación entre la vertiente cantábrica y la meseta castellana.

Ruinas de Villamardones

El pueblo de Villamardones aparece mencionado en un texto de 948 bajo el nombre de Mabordones, siendo la referencia escrita más antigua de cualquiera de los 4 pueblos del valle. Parece que el origen de los pueblos de Valderejo está unido al fenómeno de la repoblación que se produjo en la zona entre los siglos X y XI, y que tuvo su centro en la creación de la sede episcopal de Valpuesta a principios del siglo IX. Vestigio de ello es la ermita de San Roque que podemos ver en el vídeo anterior en el minuto 7:28. Otro de los pueblos del valle Lahoz aparece mencionado por primera vez en textos del siglo XII.

Iglesia de Lalastra

El primer documento escrito que menciona Valderejo es una provisión que expidió el rey Alfonso X el Sabio el 3 de mayo de 1273. En este documento el rey renueva los fueros municipales de Valderejo, que habría concedido el siglo anterior su predecesor Alfonso VII. Por ello se puede asegurar que Valderejo formó parte del realengo de la Corona de Castilla desde al menos mediados del siglo XII. En este documento de 1273 consta que habitaban Valderejo 40 pecheros, que estaban exentos de algunos impuestos comunes y contaban con ciertos privilegios. También figura en dicho documento que Alfonso X había cedido el señorío del valle a don Diego López de Haro, Señor de Vizcaya a cambio de los señoríos de Salvacañete, Moya y Cañete, ubicados en la actual provincia de Cuenca. Se puso como condición que Valderejo fuese siempre poseído por el que tuviese el señorío de Vizcaya. Así perteneció al patrimonio de los señores de Vizcaya hasta 1371 cuando el señorío pasó a unirse con la Corona castellana, momento en el que Valderejo volvió al realengo de la Corona. El fuero de Alfonso X sería confirmado por numerosos reyes de Castilla y posteriormente de España, hasta Carlos III. Durante todo el tiempo del antiguo régimen los habitantes del valle pagaban un tributo conocido como pan de San Miguel al marqués de Mortara de 20 fanegas de trigo y otras tantas de cebada.
En el año 1548 se construye la iglesia parroquial de San Esteban de Ribera, en el pueblo homónimo, aparece en el vídeo anterior en el minuto 1:52. Encaramada sobre abrupta roca, a cuyos pies transitan las aguas del río Purón se alza la efigie del templo parroquial. La nave se construye con bóveda de cañón apuntada, cabecera recta con ventanal protogótico y espadaña románica a los pies de aquella. En su interior aún se conservan pinturas representativas del Renacimiento.
En el siglo XIX Valderejo se convirtió en municipio constitucional. Hasta 1967 fue un municipio independiente, pero la despoblación de los pueblos que lo integraban propició su disolución como municipio y su integración dentro del vecino municipio alavés de Valdegovía como un concejo del mismo.

Ribera en 1978, ya prácticamente despoblada

El aislamiento y la despoblación de Valderejo propiciaron que mantuviera un buen estado de conservación natural. En 1992 el concejo fue declarado parque natural por el Gobierno Vasco. Este es el hito más importante de los últimos años, ya que la creación del Parque Natural de Valderejo ha propiciado cierta revitalización del valle con la aparición de nuevas actividades económicas en el mismo.


Flora y fauna

Las laderas de los montes de Valderejo están cubiertas por frondosos bosques, que constituyen más del 58% del total de la superficie vegetal: pinares de pino albar, hayedos y encinares de carrascas son los principales bosques que revisten las empinadas faldas de la montaña, aunque también se pueden observar arces, tilos, chopos, fresnos y quejigos. Estos bosques de las ladera son reemplazados por la vegetación ligada a la roca de los crestones, donde las pequeñas plantas enraízan en las fisuras y grietas en las rocas. No obstante, también en estos enclaves existe vegetación arbolada, el bosque mixto de barrancos y crestas, compuesto de numerosas especies de árboles y arbustos.
Dada la importancia de su comunidad, el buitre leonado (Gyps fulvus) es el símbolo del parque natural, un ave rapaz que encuentra en los escarpados riscos de los montes Vallegrull y Santa Ana un lugar perfecto para anidar y alimentar a las crías. Se ha comprobado además que de esta población se han mantenido las correspondientes poblaciones de otras áreas protegidas cercanas, como son la Sierra Salvada o el macizo del Gorbea. Otras aves que podemos encontrar en el parque son el alimoche, el halcón peregrino, el vencejo real y el roquero rojo, entre otras.
También es importante y significativa la población de mamíferos, tales como el corzo, el gato montés o la garduña, incluso el lobo ocasionalmente icursiona en el parque, un depredador que estuvo al borde de la extinción en España, pero que gracias al abandono del medio rural por parte del hombre, sus poblaciones están creciendo los últimos años.