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Costa de Ribamontán al Mar

Cantabria siempre se ha distinguido por la gran calidad paisajística y natural de sus playas, rías y acantilados que constituyen su litoral. Esta entrada va dedicada a uno de esos singulares lugares que hacen a Cantabria una región única por la belleza de su diversidad paisajística: la costa de Ribamontán al Mar.




El municipio: ubicación y accesos


Ribamontán al Mar es un municipio cántabro ubicado en la orilla Este de la Bahía de Santander con apenas 4400 habitantes que viven dispersos en 7 pequeñas localidades repartidas en un área de 37 Km2: Somo, Loredo, Langre, Galizano, Carriazo, Castanedo y Suesa, de las que describiremos las 3 primeras por estar a pie de costa.
Pese a tener la capital Santander a escasos 30 Km de distancia, se trata de una zona de escasa edificación que ha sabido conservar el encanto especial de la costa cantábrica, aunque en verano si que soporta la presión turística y una importante afluencia de surfistas a sus arenales.
La forma más sencilla de llegar a este enclave cántabro es tomando la Autovía del Cantábrico A8 y coger la salida 197 hacia Hoznayo y Villaverde de Pontones, a partir de ahí las señalizaciones hacia las playas son muy claras, pudiendo optar por Somo, Loredo o Langre.


Las playas

Las playas de Ribamontán al Mar destacan por su excelente estado de conservación, pues las autoridades locales siempre se han preocupado por mantenerlas limpias para el turismo que acude en gran número a ellas, especialmente en verano. La arena fina y dorada, y la transparencia de sus aguas son además valores añadidos.

Somo


Somo es la localidad de Ribamontán al Mar que atrae un mayor volumen de turismo, sin duda por su enorme playa de 4,7 Km de longitud en plena bahía de Santander a la que acuden numerosos aficionados al surf. Este largo brazo de arena comienza realmente en Loredo, donde se ubica su cámping, y discurre de Este a Oeste hasta llegar a El Puntal, un delgado tómbolo de arena que evita que la ría de Miera desemboque directamente al mar.

El Puntal de Somo

Esta playa también es importante por la comunidad vegetal de duna que se desarrolla tanto en El Puntal como en la zona cercana a Loredo, estas dunas son hoy particularmente escasas por la intensa construcción que ha sufrido el litoral en los últimos años, pero que resulta de vital importancia para la conservación de las playas frente a la erosión marina.
El fondo marino es totalmente de arena, y dada su escasa profundidad provoca la formación de olas excelentes para la práctica del surf, deporte para el que Somo cuenta con numerosas escuelas. De hecho, el municipio se convirtió en 2012 en la primera Reserva Natural de Surf de España y la segunda a nivel europeo.

Loredo

Al NE de Somo se encuentra Loredo, una localidad ya más pequeña aunque también con un gancho turístico importante debido a su cámping a pie de playa y sobre todo por su famoso Derby de turf, que se celebra anualmente desde 1957, siendo la competición hípica de mayor importancia del Norte de España, llegando a ser una prueba puntuable para campeonatos del mundo.
Aunque parte de la playa de Somo pertenece también a Loredo, esta localidad cuenta con su propia playa: Los Tranquilos, mucho más pequeña, está separada de la playa de Somo por unas rocas que se pueden cruzar fácilmente durante la bajamar.

Playa Los Tranquilos, con Somo al fondo.

En Loredo también podemos encontrar una curiosidad: la isla de Santa Marina / Los Jorganes, que con sus 18,5 Ha supone la isla más grande de todo el Mar Cantábrico. Su nombre se debe a que en la Edad Media, cuando la isla era en realidad una península, se erigió en ella una pequeña ermita dedicada a la santa, ya en 1407 el canónigo de Santander Pedro de Hoznayo ordenó construir un monasterio sobre las ruinas de la vieja ermita, pero éste fue también abandonado. Finalmente en el s. XVII la isla fue entregada a Los Jorganes, una familia noble de Cantabria.

Langre


Siguiendo por la Ruta de los Acantilados de la que hablaremos más tarde hacia el Este, nos encontramos con la playa de Langre, un arenal de 1 Km de longitud sobre el que se levanta un acantilado de 25 m de altura. Se trata de la playa más remota y salvaje de Ribamontán al Mar, ya que en sus alrededores apenas hay edificaciones y la localidad tan solo cuenta con 129 habitantes, en su extremo Este se practica el nudismo, y siguiendo más hacia el Este encontramos también la cala de Arnillas, ya de piedra, separada de la playa de Langre por la Punta Rodico.

Galizano


La playa de Galizano o San Miguel supone el extremo Este del municipio, formada por los acúmulos de arena que la ría de La Canal ha ido acumulando en el último tramo de su curso. Está separada de Langre por la Punta Canaluca y sus rocas son especialmente ricas en yodo, lo que favorece la proliferación de grandes bancos de marisco, como los percebes o las nécoras. Cerca de esta playa se encuentra en pleno acantilado la cueva de Cucabrera, en el cabo del mismo nombre.


Ruta de los Acantilados

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Entre las localidades de Loredo y Langre existe la posibilidad de realizar un recorrido conocido como la Ruta de los Acantilados, un trayecto de unos 4 Km que discurre por caminos de herradura bordeando los escarpados acantilados rocosos que separan ambos arenales.
En la ortofoto anterior he marcado en verde el trayecto a seguir, y sus paisajes y singularidades también los he recogido en el vídeo inicial, como el estrecho de La Canaleta que separa la Isla Santa Marina de tierra firme, el Cabo Galizano con su característico espolón rocoso, y sobre todo las piscinas naturales de Llaranza, unas enormes y largas charcas intermareales de aguas tranquilas y cristalinas a las que se puede acceder bajando por un vertiginoso camino en pleno acantilado.
Desde el citado Cabo Galizano son particularmente espectaculares las vistas a la playa de Langre y a la punta Cucabrera, tras ella se esconden ya el cabo de Ajo y la ría de Meruelo.