Parque Natural de Aizkorri - Aratz


El relieve guipuzcoano presenta una gran complejidad, y está caracterizado por numerosas montañas de talla modesta que encierran entre si profundos valles irrigados por cauces cortos pero caudalosos.
De todas las montañas de Guipúzcoa, hay que destacar obviamente la más alta de ellas: el Aitxuri, que es además la mayor elevación del País Vasco con sus 1551 m. Situado en plena sierra de Aizkorri, que junto con el vecino Aratz, conforma un parque natural protegido declarado como tal en 1994 por el Gobierno Vasco.


Ubicación y geografía

El Parque Natural de Aizkorri - Aratz ocupa prácticamente toda la frontera Sur de Guipúzcoa con Álava, tal y como vemos en la imagen. El área comprende 194 Km2 repartidos en 11 municipios: 4 alaveses (Aspárrena, Zalduendo de Álava, San Millán y Barrundia) y 7 guipuzcoanos (Salinas de Léniz, Escoriaza, Arechavaleta, Oñate, Legazpia, Ceráin y Cegama).
Gracias a su ubicación geográfica especial, el parque de Aizkorri y Aratz supone un importante corredor ecológico entre los Pirineos y la Cordillera Cantábrica del N de España.


En el mapa puedes consultar la ubicación de los principales núcleos urbanos que rodean al parque, señalizados por cuadros rojos. También puedes conocer la ubicación y altimetría de las cimas principales de la sierra de Aizkorri, además de otros elementos, como el popular acceso al Santuario de Aránzazu desde la localidad de Oñate, punto de partida para la clásica ascensión a la sierra de Aizkorri, marcada también en el mapa y documentada en el siguiente vídeo:



La sierra de Aizkorri


El montañismo es uno de los atractivos del parque natural, sin duda gracias a su relieve singular y belleza de sus paisajes. La sierra de Aizkorri es el corazón mismo del parque, una escarpada cadena de montañas de naturaleza caliza que hace millones de años fue un arrecife de coral, que emergió del mar por el levantamiento de la placa tectónica de la Península Ibérica.
La sierra de Aizkorri describe un cordal en dirección NW-SE cuyas cimas más significativas las podemos ubicar en el mapa adjunto, siendo la más alta de todas ellas el Aitxuri, cuyo panorama esférico podemos contemplar a continuación:



Dada la gran prominencia del Aitxuri (943 m), de hecho ocupa el puesto 36º entre las montañas peninsulares, las vistas desde su cima en un día claro y despejado son extremadamente amplias, siendo visibles montañas tan lejanas como el Castro Valnera en Burgos, el Pirineo Oscense, el propio Mar Cantábrico, San Lorenzo de Valdezcaray y Peña Cebollera en La Rioja, e incluso el Moncayo (Zaragoza - Soria).
Inauguración del refugio de Aizkorri en 1934

Ermita de Santo Cristo en la cima de Aizkorri
El Aitxuri no siempre ha sido el punto más alto de la sierra, al menos oficialmente. Durante mucho tiempo se creía que era su vecino Aketegi, situado apenas a 100 m hacia el SE, la cima más elevada, pero las mediciones precisas realizadas a mediados de los 80 comprobaron que el Aitxuri medía 2 m más que el Aketegi: 1551 y 1549 m respectivamente. De hecho, el vértice geodésico del Aketegi es mucho más destacado que el del Aitxuri, y se puede visualizar incluso desde imagen satélite.
Aizkorri es el nombre de esta sierra y de su cumbre más popular, hasta tal punto que a menudo se afirma erróneamente que es el Aizkorri la montaña más alta del País Vasco, obviando los hitos de Aitxuri y Aketegi. La cima de Aizkorri mide exactamente 1523 m de altitud, y es muy famosa por su vieja ermita del Santo Cristo, y el refugio de montaña construido el 8 de julio de 1934.
En la siguiente fotografía se señalizan las cumbres importantes de la sierra vistas desde la campa de Urbia:


El cresterío que engloba todas estas cimas, desde Aizkorri hasta Arbelaitz, puede ser recorrido en su totalidad coronando todas las cumbres, aunque es preciso elegir un día de primavera o verano para contar con más horas de luz y evitar también las traicioneras placas de hielo que se acumulan en las angostas grietas rocosas durante el invierno.


Aratz

Monte Aratz desde la cumbre de Aizkorri

Muy cerca de la sierra de Aizkorri, al E se encuentran los montes de Altzania, donde se yergue de nuevo una cumbre caliza de 1445 m de altitud denominada Aratz, que también forma parte del parque natural. La importante altitud de esta cima hace que la nieve la cubra durante bastante tiempo, circunstancia que se aprobechó en el pasado para construir neveros o elurzuloak de hasta 80 m de profunidad en donde se almacenaba el hielo para su posterior venta por los pueblos cercanos.

Cima del Aratz con el Aizkorri de fondo

El collado que separa la sierra de Aizkorri con los montes de Altzaina se denomina San Adrián, está ubicado a 1008 m de altura, cuyo túnel seminatural supone una importante vía de comunicación entre los profundos valles guipuzcoanos y la extensa Llanada Alavesa. En su interior se ubica además la ermita de San Adrián, de origen medieval.

Paso y ermita de San Adrián, entre la sierra de Aizkorri y los montes de Altzaina


El santuario de Aránzazu


El Santuario de Nª Sra. Aránzazu supone el punto de partida básico para casi todas las rutas de montaña del parque, es además un importante lugar de culto a la Virgen de Aránzazu, que según la leyenda se apareció en este lugar en el año 1469. Desde 1514 este santuario está al servicio de la orden de los Franciscanos, y a lo largo de los siglos ha sufrido una serie de graves incendios que han provocado la irreparable pérdida de reliquias y objetos arqueológicos, estas catástrofes sucedieron en los años 1553, 1622 y 1822. El siglo XIX fue especialmente trágico para el santuario, ya que fue objeto de ataques circunscritos en numerosas contiendas bélicas, como la Guerra de Independencia o la I Guerra Carlista.Ya en 1950 se comienza a trabajar en un nuevo edificio: la Basílica, diseñada por los arquitectos Sáenz de Oiza y Luis Laorga. Además, importantes figuras del arte intervinieron en la realización de algunos elementos de la obra: la fachada principal fue esculpida por Jorge Oteiza, Lucio Muñoz se encargó de las pinturas que adornan el ábside, Eduardo Chillida esculpió las puertas de acceso principal, Fray Javier Mª Álvarez de Eulate forjó las vidrieras, y Néstor Basterretxea decoró las paredes de la cripta.
En 1955 se celebra la primera liturgia en la Basílica de Aránzazu, aunque el conjunto arquitectónico no se completa en su totalidad hasta 1969, coincidiendo con el V Centenario de la aparición de la Virgen de Aránzazu.
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